Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad degenerativa o progresiva que daña el nervio óptico del ojo. El nervio óptico se conecta a la retina y está formado por muchas fibras nerviosas, como un cable eléctrico que se compone de muchos cables.

El nervio óptico envía señales desde la retina al cerebro, donde estas señales se interpretan como las imágenes que vemos.

En la gran mayoría, el glaucoma está relacionado con una presión intraocular alta. La presión intraocular tiene sus valores normales entre los 10 y los 21 milímetros de mercurio (mm Hg); el glaucoma se caracteriza por un aumento de la PIO por encima de los valores normales. A veces se puede encontrar la hipertensión ocular en el momento de la consulta, y otras veces la misma es normal pudiendo estar elevada en otros momentos del día.

En los casos en los cuales hay signos de glaucoma en ausencia de hipertensión ocular, es muy importante realizar un monitoreo diario de la presión ocular en busca de fluctuaciones de la misma, por medio de una curva diaria de presión. También existe el glaucoma de Tensión Normal. Y la edad no es un factor determinante.

El glaucoma es un problema de salud pública y es en la actualidad la segunda causa de ceguera en el mundo: se estima que 7.000 millones de personas padecen de glaucoma. En Costa Rica aproximadamente 200.000 ticos sufren la enfermedad y el 90% no lo sabe.

glaucoma primario

Glaucoma de ángulo abierto

El glaucoma primario de ángulo abierto es una enfermedad en la que los principales factores/indicadores de riesgo conocidos son la edad y la presión intraocular aumentada. También hay otros factores de riesgo que pueden contribuir:

  • Tener la PIO elevada
  • Ser mayor de 40 años
  • Antecedentes familiares de glaucoma
  • Miopía
  • Raza negra
Glaucoma angulo cerrado

Glaucoma de ángulo cerrado

Factores de riesgo:

  • Hipermetropía
  • Historia familiar de ángulo cerrado
  • Mayores de 40 años
  • Sexo femenino
  • Persona de origen asiático o esquimal
  • Ataque al ojo contralateral
  • Factores agravantes como catarata

Consejos prácticos para el paciente con glaucoma

  • No olvide aplicarse sus gotas todos los días.
  • No suspenda el tratamiento cuando asista a control con su médico.
  • Si utiliza más de un frasco gotero, recuerde dejar 10 a 15 minutos entre gotas.
  • Ocluya el punto lagrimal para así disminuir los efectos sistémicos del medicamento. Puede hacerlo cerrando sus ojos por 5 a 10 minutos o colocando su dedo índice sobre el punto lagrimal.
  • Use los medicamentos como se lo indicó su oftalmólogo. No permita que le cambien el producto en la farmacia, ni la dosis o frecuencia. El aumentar el número de gotas aplicadas sólo aumenta los efectos indeseables.
  • En caso de molestias consulte de inmediato a su médico, pero no suspenda el tratamiento.
  • Evite la automedicación y la medicina alternativa. Recuerde que muchos medicamentos de uso común están contraindicados en el glaucoma.
  • Sus medicamentos son parte de su rutina diaria (cepillarse los dientes, comidas, hora de despertarse o dormir, programas favoritos, etc): No los olvide.
  • Si es diabético o hipertenso, mantenga controladas sus cifras de presión arterial y nivel de azúcar en sangre.
  • Realice ejercicio físico de manera rutinaria.
  • Asegúrese de haber entendido bien todas las indicaciones.
  • Asista siempre a los controles con su oftalmólogo.

 

El tratamiento y asistencia médica no son suficientes si no toma conciencia de las recomendaciones señaladas. Recuerde que el glaucoma puede causar ceguera, es su DECISIÓN EVITARLO.

Mitos y realidades sobre el glaucoma

Mito: La marihuana sirve para tratar el glaucoma
Realidad: No, eso es incorrecto.

Mito: La pérdida de visión relacionada con el glaucoma no afecta mi desempeño al manejar.
Realidad: El glaucoma puede aumentar el riesgo de accidentes automovilísticos.

Mito: El glaucoma sólo afecta a adultos mayores.
Realidad: No, el glaucoma afecta a personas de todas las edades.